Pollo glaseado con miel, mostaza y romero al horno
6 minutos
El pollo glaseado con miel y mostaza al horno se prepara untando el pollo con una mezcla de miel Granja San Francisco, mostaza, romero, ajo y aceite de oliva, y asándolo hasta que queda dorado por fuera y jugoso por dentro. Está listo en poco más de una hora y es un plato principal perfecto para una comida o una cena.
Ingredientes
Para el pollo
- 8 muslos o contramuslos de pollo (o 1 pollo troceado, unos 1,5 kg)
- 2 dientes de ajo
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta negra recién molida
- 1 limón, para servir (opcional)
Para el glaseado de miel y mostaza
- 3 cucharadas de miel Granja San Francisco
- 2 cucharadas de mostaza (Dijon o mostaza antigua en grano)
- 2 ramitas de romero fresco (o 1 cucharadita de romero seco)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de zumo de limón o vinagre (opcional)
Tiempo de preparación: 15 minutos
Marinado: 20 minutos
Tiempo de cocinado: 40-45 minutos
Dificultad: Fácil
Raciones: 4 raciones
El pollo glaseado con miel y mostaza al horno es uno de esos platos que huelen a domingo. Queda jugoso por dentro, dorado por fuera y con un glaseado brillante que engancha. La clave está en el equilibrio: la miel aporta dulzor y ese color caramelizado, la mostaza pone el punto ácido y ligeramente picante, y el romero perfuma toda la fuente.
Es una receta muy resultona y fácil de adaptar. Puedes hacerla con muslos, contramuslos o pechuga, y convertirla en un plato completo añadiendo unas patatas o verduras en la misma bandeja.
Por qué esta combinación funciona
Miel, mostaza y romero forman un trío que se equilibra solo. El dulzor de la miel suaviza el punto fuerte de la mostaza, y esta a su vez corta el dulce para que el conjunto no empalague. El romero y el ajo aportan el fondo aromático que hace que el pollo sepa a asado de verdad.
La miel es la que da el glaseado: al asarse se carameliza y crea esa capa dorada y brillante sobre la piel. Además, ayuda a que el pollo quede jugoso. Por eso conviene usar una miel de calidad, con sabor propio, como la miel Granja San Francisco.
Cómo preparar el pollo glaseado con miel y mostaza
- Precalienta el horno. Enciéndelo a 200 °C con calor arriba y abajo. Seca bien el pollo con papel de cocina para que la piel dore mejor.
- Prepara el glaseado. En un bol, mezcla la miel Granja San Francisco con la mostaza, el romero picado, el ajo rallado o majado, el aceite y una pizca de sal y pimienta.
- Impregna el pollo. Salpimienta las piezas y úntalas bien con el glaseado. Si tienes tiempo, déjalo marinar 30 minutos (o unas horas en la nevera) para más sabor.
- Colócalo en la fuente. Pon el pollo con la piel hacia arriba en una fuente de horno, sin amontonar, y riégalo con el glaseado que haya quedado.
- Hornea. Asa 40-45 minutos, regando el pollo con sus jugos un par de veces, hasta que esté bien dorado y hecho por dentro (los jugos deben salir claros).
- Glasea al final. Para una capa más brillante, sube a 220 °C o enciende el gratinador los últimos 3-5 minutos, vigilando para que la miel no se queme.
- Reposa y sirve. Deja reposar el pollo unos minutos. Sírvelo con sus jugos y, si quieres, un chorrito de limón y unas ramitas de romero.
Consejos y variaciones
- Seca bien el pollo antes de untarlo: así la piel queda más crujiente.
- No pongas el horno demasiado alto desde el principio: la miel podría quemarse antes de que el pollo esté hecho. 200 °C y gratinado final es lo seguro.
- Marínalo con antelación para que coja más sabor.
- Añade patatas, zanahoria o cebolla en la misma fuente para un plato completo.
- Cambia el romero por tomillo, o añade una guindilla para un punto picante.
- Si usas pechuga, reduce el tiempo de horno: se hace antes que los muslos.
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